jueves, 16 de diciembre de 2010

Disfrazarte de ilusión.

Cae la noche igual que ayer
pero distinta.

No me besan tus ojos.
No oscurecen, con el tanteo, nuestros cuerpos.

Y el amor se vuelve tan efímero y eterno como el día;
que va desgastándose a latidos de Sol...
y el subconsciente no olvida su marcha.
A veces el consciente también.

Cuando vuelvas, amanece.

Pero el amor no eres tú.
Soy yo.
Vistiéndote de rosas por necesidad de dar utilidad a tan bellos pétalos.
Guardando espinitas que siempre quedan cuando se entrega algo al tiempo...

...Ilusión; que tras la experiencia
se descubre que no existe
que necesitamos contrastar con la realidad,
al igual que al amar.

Ilusión soy yo. Amor soy yo.
Y cuando me mezclo contigo...
me vuelvo maravillosa.

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