Primero, se me cansan más los ojos
y los párpados bajan cada vez más pesados.
El corazón cree que se ahoga
y ordena aire a los pulmones
cesando a ratos en un quejido en forma de suspiro;
quejido, resignación, aceptación, rechazo...un suspiro
puede llegar a ser muy complejo,
aún resumiéndose en ti.
Mi dinamismo se va consumiendo
y tú no estás.
Y a la noche, sin más fuerzas para suspirar
caen, pesados, mis párpados, como telones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario