Qué hay peor que tu sombra
en esta noche inmensa.
Saber que estás,
no verte.
Tener que conformarme con tu proyección en mi mente.
Hoy triste y lenta, nunca vacía.
Besarte en mí y no en tus labios.
Acostumbrarme a tus ausencias;
benditas porque estuviste
malditas porque estuviste.
Me dejas el alma fría
y el corazón esperanzado, asmático, con ansia
de que vuelvas a mis brazos
como la primavera al invierno, de
...que me sonrías.
m'ancantao
ResponderEliminarjajaja gracias! ;)
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