Primero, se me cansan más los ojos
y los párpados bajan cada vez más pesados.
El corazón cree que se ahoga
y ordena aire a los pulmones
cesando a ratos en un quejido en forma de suspiro;
quejido, resignación, aceptación, rechazo...un suspiro
puede llegar a ser muy complejo,
aún resumiéndose en ti.
Mi dinamismo se va consumiendo
y tú no estás.
Y a la noche, sin más fuerzas para suspirar
caen, pesados, mis párpados, como telones.
jueves, 30 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
La primavera de tus sonrisas.
Qué hay peor que tu sombra
en esta noche inmensa.
Saber que estás,
no verte.
Tener que conformarme con tu proyección en mi mente.
Hoy triste y lenta, nunca vacía.
Besarte en mí y no en tus labios.
Acostumbrarme a tus ausencias;
benditas porque estuviste
malditas porque estuviste.
Me dejas el alma fría
y el corazón esperanzado, asmático, con ansia
de que vuelvas a mis brazos
como la primavera al invierno, de
...que me sonrías.
en esta noche inmensa.
Saber que estás,
no verte.
Tener que conformarme con tu proyección en mi mente.
Hoy triste y lenta, nunca vacía.
Besarte en mí y no en tus labios.
Acostumbrarme a tus ausencias;
benditas porque estuviste
malditas porque estuviste.
Me dejas el alma fría
y el corazón esperanzado, asmático, con ansia
de que vuelvas a mis brazos
como la primavera al invierno, de
...que me sonrías.
Disfrazarte de ilusión.
Cae la noche igual que ayer
pero distinta.
No me besan tus ojos.
No oscurecen, con el tanteo, nuestros cuerpos.
Y el amor se vuelve tan efímero y eterno como el día;
que va desgastándose a latidos de Sol...
y el subconsciente no olvida su marcha.
A veces el consciente también.
Cuando vuelvas, amanece.
Pero el amor no eres tú.
Soy yo.
Vistiéndote de rosas por necesidad de dar utilidad a tan bellos pétalos.
Guardando espinitas que siempre quedan cuando se entrega algo al tiempo...
...Ilusión; que tras la experiencia
se descubre que no existe
que necesitamos contrastar con la realidad,
al igual que al amar.
Ilusión soy yo. Amor soy yo.
Y cuando me mezclo contigo...
me vuelvo maravillosa.
pero distinta.
No me besan tus ojos.
No oscurecen, con el tanteo, nuestros cuerpos.
Y el amor se vuelve tan efímero y eterno como el día;
que va desgastándose a latidos de Sol...
y el subconsciente no olvida su marcha.
A veces el consciente también.
Cuando vuelvas, amanece.
Pero el amor no eres tú.
Soy yo.
Vistiéndote de rosas por necesidad de dar utilidad a tan bellos pétalos.
Guardando espinitas que siempre quedan cuando se entrega algo al tiempo...
...Ilusión; que tras la experiencia
se descubre que no existe
que necesitamos contrastar con la realidad,
al igual que al amar.
Ilusión soy yo. Amor soy yo.
Y cuando me mezclo contigo...
me vuelvo maravillosa.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Procuro...
Y a veces me sorprendo y me encuentro no pensándote....y entonces...
zas!!
no pienses en osos blancos, y acabaré zoofílica enamorada de ellos.
Pero tú...no. Tu eres peor;
porque eres más real que eso,
estás más allá de mi imaginación
y mi recuerdo me asalta con tu olor...
me acaricia con tus dedos y
se me queda mirando;
a dos centímetros; en mí....tan lejos.
Cómo olvidarte,
si cada vez que me lo propongo te recuerdo
y cada vez que te recuerdo me lo vuelvo a proponer.
Así, poquito a poco
acabarás ocupándome por entera,
no distinguiré entre tu voz y mi consciencia, y
yo me quedaré perdida en el tiempo
...como tus besos.
zas!!
no pienses en osos blancos, y acabaré zoofílica enamorada de ellos.
Pero tú...no. Tu eres peor;
porque eres más real que eso,
estás más allá de mi imaginación
y mi recuerdo me asalta con tu olor...
me acaricia con tus dedos y
se me queda mirando;
a dos centímetros; en mí....tan lejos.
Cómo olvidarte,
si cada vez que me lo propongo te recuerdo
y cada vez que te recuerdo me lo vuelvo a proponer.
Así, poquito a poco
acabarás ocupándome por entera,
no distinguiré entre tu voz y mi consciencia, y
yo me quedaré perdida en el tiempo
...como tus besos.
martes, 14 de diciembre de 2010
El deseo.
Se acercaba interrogante,
con los ojos angustiados en deseo
mendigando sorbos de amor
por fingir saciar su anhelo.
Y cuánto más tomaba, más quería;
y toda ella se volvió deseo sin consuelo,
ansias de matar a un vacío que
a fuerzas, se iba creciendo infinito.
Qué has hecho con tu alma, atormentada;
por cuánto la has vendido;
cuál fue le precio de volverse en un ser
errante, sin hogar, ni destino.
Y pregúntale al amor qué tiene
para que pierdas, todo
lo que le has cedido.
con los ojos angustiados en deseo
mendigando sorbos de amor
por fingir saciar su anhelo.
Y cuánto más tomaba, más quería;
y toda ella se volvió deseo sin consuelo,
ansias de matar a un vacío que
a fuerzas, se iba creciendo infinito.
Qué has hecho con tu alma, atormentada;
por cuánto la has vendido;
cuál fue le precio de volverse en un ser
errante, sin hogar, ni destino.
Y pregúntale al amor qué tiene
para que pierdas, todo
lo que le has cedido.
martes, 16 de noviembre de 2010
Buen trabajo.
Pero y qué si tu no me quieres
qué importa que no me ames
qué me importa que pienses en otra
cuando me beses...
cuando me hagas el amor
o por cada vez que yo te deseo.
Todo eso,
me trae sin cuidado.
Porque seguiré yendo cuando tu me llames
no podré borrarte de mis ojos
y jamás dejaré de pertenecerte.
Véndeme,
hazme de otro
a estas alturas...
quédate con mi amor propio
pero, te lo ruego,
déjame marchar...
y líbrame ya de tu nombre.
qué importa que no me ames
qué me importa que pienses en otra
cuando me beses...
cuando me hagas el amor
o por cada vez que yo te deseo.
Todo eso,
me trae sin cuidado.
Porque seguiré yendo cuando tu me llames
no podré borrarte de mis ojos
y jamás dejaré de pertenecerte.
Véndeme,
hazme de otro
a estas alturas...
quédate con mi amor propio
pero, te lo ruego,
déjame marchar...
y líbrame ya de tu nombre.
`Será de otra...como antes de mis besos.´
Me duele cuando estás ausente...
Me ahogo cuando no me miras
y no recuerdas cuánto me quieres
y se te olvidan mis caricias.
¿Alguna vez te han parado el corazón?
El sentimiento debe ser parecido
y ese sudor frío lleno de malos pensamientos que te recorre la mente.
-Ya está, se acabó.-
Y en un sólo segundo
sin saber por qué,
sin anestesia que suavice,
ya te me has ido
y no hay marcha atrás.
Silencio.
Tus ojos...se alejan, me dan la espalda.
Tus labios ya, ni los vislumbro.
Tu sonrisa se quebró con tu sombra
y, amor,
amor,
para qué seguir amándote
si tu ya no me quieres
y ya te me has ido.
Me ahogo cuando no me miras
y no recuerdas cuánto me quieres
y se te olvidan mis caricias.
¿Alguna vez te han parado el corazón?
El sentimiento debe ser parecido
y ese sudor frío lleno de malos pensamientos que te recorre la mente.
-Ya está, se acabó.-
Y en un sólo segundo
sin saber por qué,
sin anestesia que suavice,
ya te me has ido
y no hay marcha atrás.
Silencio.
Tus ojos...se alejan, me dan la espalda.
Tus labios ya, ni los vislumbro.
Tu sonrisa se quebró con tu sombra
y, amor,
amor,
para qué seguir amándote
si tu ya no me quieres
y ya te me has ido.
martes, 12 de octubre de 2010
Trasplante de corazón.
No me dejas escribirte...
porque me aturdes con tu mirada
y mi vocabulario se nubla.
Se estanca en el recuerdo de tus ojos,
desviándose a instantes por tu cuerpo,
perdiéndose en el contorno de tus labios,
...subiendo hasta el tacto de tu pelo.
No puedo escribirte porque los nervios y la sonrisa
me desorientan el pulso de la mano,
bloquean la sinapsis de mis neuronas
y empujan mis pulmones contra mi pecho a un ritmo malsano.
¿Será infeccioso pensar en ti?
Esta bipolaridad de alegría y distancia me trae de psiquiatra;
y éste me recomienda un lavado de cerebro,
aunque yo creo que lo más acertado sería un trasplante de corazón.
Del tuyo por el mío.
Como cura, me vendría bien latir en tu cuerpo,
y teniendo en cuenta que al mío le falta tu corazón
sería un intercambio perfecto.
A cambio,
armonizaré el bombardeo de tu sangre,
y la mía, mezcla de sueños y de presente,
nunca envejecerá tu corazón.
No...en realidad se trata de un futuro sin garantías.
Delirante
pero bonito.
Qué importa que sea efímero;
¿acaso no se vive de momentos finitos?
Si tu boca se detuviese un segundo en el roce de mis labios...
te las verías duras para disputarme
que teniéndonos a la caricia de un suspiro
el beso sea inevitable.
porque me aturdes con tu mirada
y mi vocabulario se nubla.
Se estanca en el recuerdo de tus ojos,
desviándose a instantes por tu cuerpo,
perdiéndose en el contorno de tus labios,
...subiendo hasta el tacto de tu pelo.
No puedo escribirte porque los nervios y la sonrisa
me desorientan el pulso de la mano,
bloquean la sinapsis de mis neuronas
y empujan mis pulmones contra mi pecho a un ritmo malsano.
¿Será infeccioso pensar en ti?
Esta bipolaridad de alegría y distancia me trae de psiquiatra;
y éste me recomienda un lavado de cerebro,
aunque yo creo que lo más acertado sería un trasplante de corazón.
Del tuyo por el mío.
Como cura, me vendría bien latir en tu cuerpo,
y teniendo en cuenta que al mío le falta tu corazón
sería un intercambio perfecto.
A cambio,
armonizaré el bombardeo de tu sangre,
y la mía, mezcla de sueños y de presente,
nunca envejecerá tu corazón.
No...en realidad se trata de un futuro sin garantías.
Delirante
pero bonito.
Qué importa que sea efímero;
¿acaso no se vive de momentos finitos?
Si tu boca se detuviese un segundo en el roce de mis labios...
te las verías duras para disputarme
que teniéndonos a la caricia de un suspiro
el beso sea inevitable.
viernes, 10 de septiembre de 2010
Las olivillas de tu rostro y su saborcillo gustoso.
Mucho ha llovido y tu recuerdo sigue sin erosionarse.
Tus ojos...tus pupilas grandes y negras, y fijas en mis pupilas,
libres
de esa a veces mal sana curiosidad,
esa, que escudriña todo lo que encuentra
no se sabe
quizás por morbo
quizás por joder.
No, ellos no tenían otra intención que intentar expresar
lo que con palabras es inútil,
sobretodo si tenemos en cuenta lo poco honestas que se nos antojan en ocasiones:
bien por la incoherencia, típica del enamorado que no ordena sus sentimientos,
o típica también de la percepción desconfiada de quien anda siempre con la mosca detrás de la oreja, presa del conocimiento de alguna mala experiencia.
O bien por el daño que ha hecho a la sociedad el uso de clichés.
O bien porque no estábamos muy agudos esa mañana sin cafeína...
en fin!! admitamos que hay varias opciones
y que cada loco con su tema.
Que, la cordura del loco
hace la duda de todo lo que sale de tu boca,
y, la sabiduría del cuerdo
el temer a la desilusión
cuando en mi corazón cala
lo que tu voz evoca.
Lo que, con caricias, llega a ser ambiguo,
pues bien podría interpretarse como lujuria o
como simple pasión,
o como la trivial necesidad humana de
sentirnos conectados
a mi cintura contra la tuya
a tu mejilla contra mis dedos.
Todo demasiado vulgar para todo lo que deseabas que comprendiera.
No habrá mejor intermediario que tus ojos.
Y a nadie se parecerá tu discurso desde que te entendí.
tan convincente e intenso como adictivo
como brillo, de esa llama que hipnotiza.
Como ese rojo que la envuelve,
como, irremediablemente,
se envolvían tus ojos al brillarme.
Dichoso el discurso
y mala la hora en la que lo entendí
para no poder evitar comparar
cualquiercosa
con tus ya chirriantes
pupilas
que, aún ruidosas,
grandes y hermosísimas,
negras...
negras como el olivo
del buen aceite de oliva.
Tus ojos...tus pupilas grandes y negras, y fijas en mis pupilas,
libres
de esa a veces mal sana curiosidad,
esa, que escudriña todo lo que encuentra
no se sabe
quizás por morbo
quizás por joder.
No, ellos no tenían otra intención que intentar expresar
lo que con palabras es inútil,
sobretodo si tenemos en cuenta lo poco honestas que se nos antojan en ocasiones:
bien por la incoherencia, típica del enamorado que no ordena sus sentimientos,
o típica también de la percepción desconfiada de quien anda siempre con la mosca detrás de la oreja, presa del conocimiento de alguna mala experiencia.
O bien por el daño que ha hecho a la sociedad el uso de clichés.
O bien porque no estábamos muy agudos esa mañana sin cafeína...
en fin!! admitamos que hay varias opciones
y que cada loco con su tema.
Que, la cordura del loco
hace la duda de todo lo que sale de tu boca,
y, la sabiduría del cuerdo
el temer a la desilusión
cuando en mi corazón cala
lo que tu voz evoca.
Lo que, con caricias, llega a ser ambiguo,
pues bien podría interpretarse como lujuria o
como simple pasión,
o como la trivial necesidad humana de
sentirnos conectados
a mi cintura contra la tuya
a tu mejilla contra mis dedos.
Todo demasiado vulgar para todo lo que deseabas que comprendiera.
No habrá mejor intermediario que tus ojos.
Y a nadie se parecerá tu discurso desde que te entendí.
tan convincente e intenso como adictivo
como brillo, de esa llama que hipnotiza.
Como ese rojo que la envuelve,
como, irremediablemente,
se envolvían tus ojos al brillarme.
Dichoso el discurso
y mala la hora en la que lo entendí
para no poder evitar comparar
cualquiercosa
con tus ya chirriantes
pupilas
que, aún ruidosas,
grandes y hermosísimas,
negras...
negras como el olivo
del buen aceite de oliva.
lunes, 19 de julio de 2010
Eres cáncer.
Me enciendo un cigarrillo y me fumo otro más...
un día de estos he de plantearme muy seriamente
dejar de pensar en ti.
un día de estos he de plantearme muy seriamente
dejar de pensar en ti.
Científicos no dan con la repuesta.
No me quieres. Últimamente, cada vez que te veo... no me estás queriendo.
¡Y eso que yo puedo ser cualquier cosa!
Pintora, política, maquinista, actriz porno, cocinera, simpática, tímida, borde, extrovertida, ausente, presente, mirada de fuego, risa...¡incluso puedo ser yo misma!
No lo entiendo. Visto así, soy un buen partido. Se me ocurre que quizás no sepa leerte y por eso no me sale bien el molde.
¿Tú me quieres?
¡Qué pregunta más estúpida! Nunca lo sabré.
Al principio me dirás que mucho pero después...después no. Después me aborrecerás.
Así que dime, ¿qué quieres que sea? La apuesta es que si gano, me quieras. Y si pierdo...
Sí, ya veo...me arrastro por tus huesos. Lo peor de todo es que tú ya lo sabes.
Juegas con ventaja. No eres legal.
No. Sobretodo porque no hago más que pensar en ti, y eso puede considerarse como agresión a mi integridad psíquica, aunque nunca haya tenido una azotea muy luminosa.
Si tu no estuvieras, si desaparecieras...¿qué sería de mí?
Me pasaría las horas pensando en alguien que no existe, y ya sabes que no dieron pie con bolo cuando me bautizaron.
No te vayas,
quiéreme
y hazme el amor contra la pared.
¡Y eso que yo puedo ser cualquier cosa!
Pintora, política, maquinista, actriz porno, cocinera, simpática, tímida, borde, extrovertida, ausente, presente, mirada de fuego, risa...¡incluso puedo ser yo misma!
No lo entiendo. Visto así, soy un buen partido. Se me ocurre que quizás no sepa leerte y por eso no me sale bien el molde.
¿Tú me quieres?
¡Qué pregunta más estúpida! Nunca lo sabré.
Al principio me dirás que mucho pero después...después no. Después me aborrecerás.
Así que dime, ¿qué quieres que sea? La apuesta es que si gano, me quieras. Y si pierdo...
Sí, ya veo...me arrastro por tus huesos. Lo peor de todo es que tú ya lo sabes.
Juegas con ventaja. No eres legal.
No. Sobretodo porque no hago más que pensar en ti, y eso puede considerarse como agresión a mi integridad psíquica, aunque nunca haya tenido una azotea muy luminosa.
Si tu no estuvieras, si desaparecieras...¿qué sería de mí?
Me pasaría las horas pensando en alguien que no existe, y ya sabes que no dieron pie con bolo cuando me bautizaron.
No te vayas,
quiéreme
y hazme el amor contra la pared.
Por siempre jamás.
-¿Crees que alguien, en este mundo, puede evitar querer?
-Mmmm...voluntariamente no. No, definitivamente no. En todo caso se autoengañaría. Nadie puede evitarlo, es una necesidad humana. Incluso si te tratan mal...¡ahí está el Síndrome de Estocolmo!
-¿Y si decido dejar de quererte?
-Tu amor por mí seguirá estando en alguna parte de tu memoria. Siempre me querrás, por mucho que cambien las cosas. Una vez empiezas a querer es imposible dar marcha atrás.
-Mmmm...voluntariamente no. No, definitivamente no. En todo caso se autoengañaría. Nadie puede evitarlo, es una necesidad humana. Incluso si te tratan mal...¡ahí está el Síndrome de Estocolmo!
-¿Y si decido dejar de quererte?
-Tu amor por mí seguirá estando en alguna parte de tu memoria. Siempre me querrás, por mucho que cambien las cosas. Una vez empiezas a querer es imposible dar marcha atrás.
viernes, 9 de julio de 2010
Idas de olla y mariconadas, mala mezcla.
No te temo a ti,
...me temo a mí.
A no poder aguantarme y tirar todo el tiempo invertido en mantener mis ganas a oscuras,
y caer en evidencia, en cualquier momento,
con un mínimo gesto que me delate,
con ese beso que te leo cuando mi corazón te late
y me grita a voces que, por mi salud, debería tocarte...
Luego llega la puta razón diciéndome que es imposible morir de amor y vuelve a argumentarme todos los motivos por los que debería de quedarme quieta.
Argumentos que mi corazón no entiende,
que retumban de vacío en mis propias venas,
que olvido cuando te miro
y al mirarte me quedo quieta.
...es cualquier hora...y tus ojos siguen ahí, en mi mente.
Podría dibujar su contorno exacto
y elegir correctamente entre toda la gama de colores que existen en el Universo.
No me equivocaría, cada detalle...cada gesto tuyo,
me los sé.
¿Sabes cuando una película te encanta y nunca te cansas de verla?
...o cuando aquella canción te emociona igual que el primer día...
Podría pasarme horas mirándote,
...escuchándote
viviéndote.
Podría, con mi vértigo, bajarte la Luna
apartarte serpientes con mis manos
recorrer el Sol desnuda.
Darte la mano con ochenta años
y aún no recuperar la cordura.
Quiero un beso de tus labios esta noche
y que la dejes por mí.
...me temo a mí.
A no poder aguantarme y tirar todo el tiempo invertido en mantener mis ganas a oscuras,
y caer en evidencia, en cualquier momento,
con un mínimo gesto que me delate,
con ese beso que te leo cuando mi corazón te late
y me grita a voces que, por mi salud, debería tocarte...
Luego llega la puta razón diciéndome que es imposible morir de amor y vuelve a argumentarme todos los motivos por los que debería de quedarme quieta.
Argumentos que mi corazón no entiende,
que retumban de vacío en mis propias venas,
que olvido cuando te miro
y al mirarte me quedo quieta.
...es cualquier hora...y tus ojos siguen ahí, en mi mente.
Podría dibujar su contorno exacto
y elegir correctamente entre toda la gama de colores que existen en el Universo.
No me equivocaría, cada detalle...cada gesto tuyo,
me los sé.
¿Sabes cuando una película te encanta y nunca te cansas de verla?
...o cuando aquella canción te emociona igual que el primer día...
Podría pasarme horas mirándote,
...escuchándote
viviéndote.
Podría, con mi vértigo, bajarte la Luna
apartarte serpientes con mis manos
recorrer el Sol desnuda.
Darte la mano con ochenta años
y aún no recuperar la cordura.
Quiero un beso de tus labios esta noche
y que la dejes por mí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)