lunes, 19 de julio de 2010

Científicos no dan con la repuesta.

No me quieres. Últimamente, cada vez que te veo... no me estás queriendo.
¡Y eso que yo puedo ser cualquier cosa!
Pintora, política, maquinista, actriz porno, cocinera, simpática, tímida, borde, extrovertida, ausente, presente, mirada de fuego, risa...¡incluso puedo ser yo misma!

No lo entiendo. Visto así, soy un buen partido. Se me ocurre que quizás no sepa leerte y por eso no me sale bien el molde.

¿Tú me quieres?
¡Qué pregunta más estúpida! Nunca lo sabré.
Al principio me dirás que mucho pero después...después no. Después me aborrecerás.
Así que dime, ¿qué quieres que sea? La apuesta es que si gano, me quieras. Y si pierdo...

Sí, ya veo...me arrastro por tus huesos. Lo peor de todo es que tú ya lo sabes.
Juegas con ventaja. No eres legal.
No. Sobretodo porque no hago más que pensar en ti, y eso puede considerarse como agresión a mi integridad psíquica, aunque nunca haya tenido una azotea muy luminosa.

Si tu no estuvieras, si desaparecieras...¿qué sería de mí?
Me pasaría las horas pensando en alguien que no existe, y ya sabes que no dieron pie con bolo cuando me bautizaron.

No te vayas,

quiéreme

y hazme el amor contra la pared.

No hay comentarios:

Publicar un comentario